Deseaba ser amada tanto o más que ser libre. Quería ser devorada a besos, sentirse deseada y no solo cuando la realidad parece distorsionada.
Alcohol, luces, música, todo preparado para que empiece la función.
Ya no sabe seguir, para dónde tirar, es como un laberinto infinito sin salida posible. Por mucho que desees entregarte al máximo, no puedes elegir a quién. Esas cosas no no se fuerzan, sólo ocurren, y ahora no es la persona ni el momento.
Así que dando todo por perdido se convirtió en lobo, con la segunda luna llena de verano, olvidando sus esperanzas y sueños, dejando a un lado su corazón... " Cuando el sol se alce por el Oeste y se ponga por el Este, volverás a mí."