Que todo lo malo en esta vida sea lo vivido. Buscar el Norte no significa encontrarlo. No tengo alas, pero nunca estoy cerca del suelo. Bajaré la Luna a tus pies si me regalas una sonrisa. "I can save myself".
Veo el vaso medio lleno pero me fijo en lo vacío. La edad son experiencias, no números. Alcohol, música y bolígrafo.
Perdón por nada, gracias por todo. Si nada nos salva de la muerte, por lo menos que el amor nos salve de la vida. Sobrevivo desde un peculiar día 29 de Julio del año 1996.

domingo, 23 de agosto de 2015

Allí dónde solíamos gritar

El árbol seguía grabado, un pequeño corazón tímido en la fuerte corteza, aguantando el tiempo y el dolor.
Nuestras iniciales, a cada lado, recordándonos un amor que ya no existe. Somos frágiles, indefensos seres pidiendo que alguien nos ame. Pero nadie escucha. Los gritos se transforman en silencios y ya no hay más.
No se puede vivir del pasado, aunque siempre encuentra la mejor manera de aparecer. Piensa en presente para que sea un mejor futuro y un gran recuerdo del pasado.

Las noches se hacen cada día más largas, el Sol ya no encuentra la manera de seguir y todo parece un poco menos bueno. Pero todo depende de la manera de ver las cosas. No es lo mismo un vaso medio vacío que medio lleno, no es lo mismo atardecer que anochecer y no es lo mismo querer que intentar.

Me encantaría gritarte " Quiéreme" y que te quedaras toda la vida. Pero no es tan fácil cuando me estás mirando y temo perderte.  No es tan fácil cuando decido conformarme con dejarte ir.
Solo te pido una noche, para enamorarte como nunca, para que nos bañe la Luna en un mar de alcohol. Una noche cubierta de estrellas donde la que más brilla eres tú.
Y si nada sale bien, empezaré de cero una y otra vez, hasta que no consiga levantarme tras caer, hasta que mis pies no aguanten, hasta que algo me haga enloquecer...


Y ahora el corazón se partió, el tiempo ha podido con ese pequeño árbol que un día creímos eterno, con ese amor que pensamos que era solo nuestro y se marchó, igual que vino, pero dejó huella en nuestro pasado y en nuestro recuerdo, ya marchito y olvidado en un cajón.