No sé si la magia existe, pero conmigo ha decidido no actuar. Ni las hadas, ni las estrellas fugaces, ni las velas de la tarta... No funciona nada, es una decepción tras otra. Ilusionarse para darte de bruces con la pared que dice: ERES IDIOTA.
Me gustaría ser feliz, pero no como en los cuentos ni en las películas, feliz de verdad, con problemas de fácil solución, con la vida resuelta, bailando y celebrando que estoy viva, que respiro, que soy parte de un todo lleno de belleza.
Todo es más fácil pensando en negativo, pero así pierdes la ilusión por las cosas, y te vas consumiendo en tu mundo mental de desgracias donde nada puede salir bien. Eso no es vida. Prefiero desilusionarme una y otra vez a tener que pensar que nada bueno me puede pasar. Puede que sea masoca, o simplemente alguien que todavía cree que hay algo más que una vida real llena de amargura y rutina. Dónde los detalles más pequeños son grandes acontecimientos. Un mundo de sorpresas, risas y momentos inexplicables.
Porque soy una romántica enamorada de la fantasía. Siempre me quedarán los sueños para escapar de la realidad, y ese es un mundo donde ser feliz es solo el comienzo de la aventura...