Las voces se quiebran, no hay forma de explicarte como se me remueve todo. No hay manera de decirte que me tiemblan hasta las piernas si pienso en pasar cinco minutos más a tu lado.
Huyo. Huyo al bosque del olvido, para no creer en tus palabras, para que no consigas romper mi coraza en infinitos trozos de dolor. Empiezo a correr antes de que ninguno de tus abrazos vuelva a atraparme en esa tela de araña llena de sueños, risas e ilusiones, antes de que tus besos nublen cualquier idea de escapar.
Ya estoy lejos, a salvo. En un lugar que jamás podrías ni imaginar. No estoy preparada para estar sola o puede que quizás ya sea el momento. Llevo demasiado tiempo detrás de cosas imposibles, detrás de caras borrosas, de sentimientos confusos.
Necesito paz. Tan solo hasta que la tormenta de mi corazón se frene y pueda volver a sentir algo que no sean celos, rabia y odio.
![]() |
| Hasta el último suspiro, hasta la última calada de nuestro cigarro, hasta que la última de las rosas se marchite y muramos ambos con ella. |
