Lo fácil es huir, desaparecer por un momento y jamás volver. Pero yo confío en ti, en mí, en los dos, que somos fuertes para aguantar unos cuantos kilómetros. Lo que duele te importa, y lo que te importa lo cuidas. Pues cuidémonos, cuidemos las miradas, las palabras y los miedos, porque ahora sé que te quiero, a veces la distancia nos acerca más por dentro.
Nunca pensé que alguien pudiese entenderme como tú. Eres alegría pura en los momentos más oscuros para mí, y aunque no sea capaz de hacer yo lo mismo, sabes que cuentas conmigo, para lo que sea, donde sea y por cualquier razón.
No te vayas nunca.