Si pudiera pedir un deseo, te pediría a ti, con una sonrisa en la boca, con los ojos brillantes al verme llegar. Pediría que no hubiese traiciones, ni decepciones, que todos nuestros enfados sean tontos y se curen con un beso.
Pediría que cada beso estuviera lleno de amor, de ganas de luchar y que lograse transportarte lejos de todos los problemas que cubren el mundo. Que nuestros abrazos duren eternidades y que las charlas nocturnas se prolonguen hasta el amanecer.
Pediría que no te alejes nunca de mi corazón y que sigas paseando siempre por los rincones de mi mente. Que la distancia no nos desarme y que las ganas ganen a las lágrimas.
Te pediría a ti, sin excepciones, sin miedos, sin desconfianzas, sólo a ti.