Por favor si estás leyendo esto, no lo intentes en casa, o podrías acabar como yo.
Los pasos son muy simples:
1.) Hablar con alguien. Puede ser de lo que quieras, de coches, de ex novios, de moda, del tiempo que hace mientras bajas en el ascensor... Hay múltiples posibilidades, pero lo más importante es que te atraiga.
2.) Confiar. Dicen que se tarda en ganar la confianza pero cuando eso ocurre... es mejor que huyas tan lejos como te permitan tus piernas. Y es que una vez que confías ¡A LA MIERDA! Te puede estar vendiendo un toro diciéndote que es de oro y tú vas y te lo crees.
3.) Síndrome del unicornio rosa. Una muy buena amiga me habló de este síndrome y hace pocos días he descubierto que estoy completamente infectada. Es un síndrome que anula tu capacidad para ver la realidad y consigue que todo lo que pasa sea justificable. Algunos ejemplos:
- Este fin de semana no salgo, me quedo con una amiga a ver una película en su casa. Pero tranquila que solo somos amigos.
- El otro día no iba borracho.
- Voy al cine con mi ex, ahora somos amigos.
- No tengo deberes esta semana.
- Jamás me besaría con esa chica.
- TE QUIERO
4.) Creerte especial. Cada uno de nosotros es especial, eso no lo cuestiono. Pero no podemos ser especiales para todo el mundo. Y ese es el mayor error que he cometido. Sentirme especial, diferente. En verdad cualquiera puede dar lo que yo doy, no me esfuerzo, simplemente actúo como el corazón me dicta y hago lo que creo más correcto. Cualquier persona puede hacer lo mismo. Por eso a día de hoy he descubierto que mi vida es un continuo saco de mentiras que acaba de explotar en mi cara.
Resumiendo, lo mejor que podéis hacer es descubriros a vosotros mismos, dejando a la imaginación volar, sin ataduras, sin que nadie te diga lo guapa que estás, lo inteligente que eres o que hoy te brillan los ojos más de lo normal. Porque realmente TÚ, y yo y todos podemos ser quien queramos ser, sin límites.
-Si eres cobarde será imposible, sino, todo lo que pensaste es posible.