jueves, 13 de octubre de 2016

Dos más dos, cinco

No entiendo por qué siendo feliz no siento felicidad, por qué cuando creo tocar la cima no me siento ganadora, no entiendo qué es lo que me falta, lo que día a día me hace ser insaciable.
Es como si viviera en una continua pesadilla sin posibilidad de despertarme, de romper las cadenas que un día me ataron.

Me gusta fingir que ya no creo en el amor, que las despedidas no me afectan, que mi corazón es de hielo y la razón es lo único que cuenta. ¿Pero cuantas lunas han de pasar para volverte a abrazar? No sabes lo mucho que anhelo tu piel, tu mirada dulce y tus ganas de mí.

Qué bonito suena el pasado en mi cabeza, que amargo es el sabor de no tenerte, que incomprendida me siento cuando te veo, aunque tenga que imaginar que  estás ausente. No quiero convertirme en un alma en pena por tus lunares, solo quiero que alguien corte esa soga que me ahoga cada vez que te acercas y olvidas que un día me quisiste casi tanto como yo a ti.

sábado, 13 de agosto de 2016

Luna llena

Deseaba ser amada tanto o más que ser libre. Quería ser devorada a besos, sentirse deseada y no solo cuando la realidad parece distorsionada.

Alcohol, luces, música, todo preparado para que empiece la función.

Ya no sabe seguir, para dónde tirar, es como un laberinto infinito sin salida posible. Por mucho que desees entregarte al máximo, no puedes elegir a quién. Esas cosas no no se fuerzan, sólo ocurren, y ahora no es la persona ni el momento.

Así que dando todo por perdido se convirtió en lobo, con la segunda luna llena de verano, olvidando sus esperanzas y sueños, dejando a un lado su corazón... " Cuando el sol se alce por el Oeste y se ponga por el Este, volverás a mí."

viernes, 1 de julio de 2016

"Las estrellas del cielo están alumbrando a Dios, y tú, como eres mi estrella, alumbras mi corazón."

Veo las estrellas, tan brillantes. Y entonces te imagino a mi lado, en un universo paralelo dónde todavía existes, nuestras miradas se cruzan y simplemente sonreímos. No hacen falta palabras, la música del silencio nos hace cómplices de un momento único, nuestro.

Vuelvo a mirar hacia ese cielo despejado lleno de preciosos luceros. Y en ese momento me pregunto cómo deben sentirse esas esferas llenas de luz, tan solas es un inmenso universo, incapaces de moverse, comunicarse o sentir lo más mínimo. Colocadas perfectamente formando constelaciones maravillosas, brindándonos la oportunidad de creer en la magia de los deseos cada vez que una se paga fugazmente para siempre. Cuidándonos desde la distancia más absoluta, sin poder echarnos una mano, pero velando por nosotros, observando cada paso que damos, mostrándonos el camino a seguir.


Vuelvo a mirarte, no tuve la oportunidad de despedirme, pero tampoco hubiese sabido qué decir. Sabía que tenías que irte y simplemente te dejé marchar. Y tu última sonrisa al verme, entrando en aquella habitación tétrica, fría y solitaria, fue la mejor despedida que puedo imaginar. Olvidé dónde estábamos, dejé a un lado el dolor, solo tú y yo, sonriéndonos como si no existiera nada ni nadie más en ese instante, igual que bajo la noche estrellada, cómplices.

Ya han pasado tres años, sin sentir tus caricias, sin que me consientas hasta el más mínimo capricho, sin que me defiendas de lo indefendible, sin los motes ridículos que le ponías a mis novios, sin los abrazos que me dabas cuando tenía pesadillas y, aún así, cada noche puedo estar contigo en un lugar donde no existe el tiempo ni el espacio, en mi corazón.

Siento tu respaldo y tu mirada de orgullo cuando hago las cosas bien, pero también imagino tus consejos cuando se tuercen los planes, porque aunque físicamente no estés, siempre estarás conmigo.
Gracias Abuela, por ser  mi segunda madre, por cada sonrisa y cada momento duro que pasamos juntas. Te quiero, mi estrella, mi ángel de la guarda.

sábado, 14 de mayo de 2016

Otro día de bajón

Cuál es mi sueño? Es fácil, un amor que me consuma, que me deje sin aire en cada beso, que saque lo peor y lo mejor de mí misma y que consiga descubrir mi lado más oculto. Quiero darlo todo, dejarme llevar, sentirme libre y segura de mi misma.

Pero vivo en una cárcel invisible, sin ninguna llave secreta de escape. Necesito tan poco para ser feliz... pero es tan difícil volver a abrirse cuando ya lo has sentido todo, cuando has notado cada hueso temblar al verle, cuando temblaba cada centímetro de ti al sentir sus caricias.

No sé si existen las medias naranjas, los príncipes azules o si es todo un cuento como la Navidad. Lo único que sé es que no quiero encontrar a nadie perfecto, no quiero una pieza de puzzle que se adapte a mí. Quiero que sea imposible, que el mundo entero nos prohíba estar juntos, que nadie crea en nosotros y aún así salgamos adelante.

Quiero que me arranquen el alma, que me hagan dudar de mí misma, Necesito aventuras, necesito libertad. Y cada día estoy más cerca de perder la esperanza, porque como ya dije demasiadas veces "una vez que has probado la perfección, es muy difícil dejarla atrás".

domingo, 17 de abril de 2016

Combatir contra alguien es muy sencillo, pero cuando la lucha es contra una misma todo es diferente. Intento cambiar mi forma de vida, ser más activa, cuidarme más, no salir tanto de fiesta porque ya no me gusta como antes, descansar las horas suficientes, alimentarme mejor, ir al gimnasio y no solo pagarlo, sacarme más partido, ser más sincera con mis sentimientos... y una larga lista de etcéteras que se eternizaría si lo escribiese.

Me cuesta aceptar mis errores, quiero escapar de las decisiones del pasado, quiero cambiar.

lunes, 28 de marzo de 2016

Envidia

Soy sociable, por naturaleza. Me gusta hablar, conocer gente nueva, aprender de los demás... Pero el problema es que odio demasiadas cosas. 

No soporto a la gente que se ríe por quedar bien, ni a los que te dan la razón como a los locos. No aguanto a las personas falsas, que vienen con una sonrisa y te dan una puñalada por la espalda.
A los que no tienen personalidad, solo son piel y huesos, sin alma. A los que presumen de lo que tienen, como si fuesen superiores, ya sea dinero, estudios o amor... nadie es superior a nadie. A los que tienen una opinión demasiado cerrada, me gusta la gente que debate y te da argumentos de verdad.

Pero si hay algo que odio con todas mis fuerzas y que jamás olvido es la traición. No soporto que me mientan, que me traten como a una estúpida delante de mis narices, que me humillen y que, aún sabiendo que me rasgarán el alma y me quebrarán toda ilusión y esperanza, me hunden y aplastan contra el suelo. 

Aunque parezca raro, hay pocas personas que no pueda ver delante, que me produzcan asco y ganas de destruirle la existencia. Pero a esas pocas desearía arrancarles el corazón, destruirlo y volvérselo a meter, para que sintieran lo que yo sentí, llorasen como yo lo hice y se sintieran impotentes.

Lo que más me reconforta es ver como se esfuerzan por llamar la atención, cuando lo único que veo al leer su nombre es una esquela.

martes, 22 de marzo de 2016

El corazón no se arregla con pegamento

¿Cómo te atreves a derribar todos mis muros? ¿Cómo eres capaz de hacerme bajar la guardia?
Cada sonrisa camuflada en tus palabras dulces, cada gesto amable, cada canción estúpida que me recuerda a ti y a tu olor a verano... cada segundo que pasa y sigo avanzando cerca de ti, aunque no a tu lado, derriba lo que tanto esfuerzo me costó construir, mi coraza, mi bote salvavidas.

Porque por cada pequeña capa que se quiebra, un trozo de mi alma se expone y eso me convierte en una presa fácil. Hay cadenas más fuertes que los metales, cadenas de sentimientos, que te atrapan y te envuelven en una espiral sin salida.

Pero esta vez no pienso tocar el cielo, porque así jamás tocaré fondo. No voy a pedir ningún deseo, no voy a ilusionarme otra vez, solo quiero dejarme llevar durante el presente, para no llorar el pasado ni ansiar el futuro.

miércoles, 2 de marzo de 2016

We will never be alone again

Al final de todo... lo que de verdad importa se esfuma, como el humo, los perfumes o las risas.



La felicidad que tanto buscamos no es una meta, es un estado de ánimo. No podemos ser felices todo el tiempo, sería quitarle la emoción a la vida, pero ahora mismo lo soy, y sé que por muy mal que puedan ir las cosas puedo afrontarlas.


Busco en el baúl de los recuerdos para no caer en los mismos errores, y parece que por fin las cosas están cambiando. Ya puedo respirar y sentirme independiente. Quizás deba agradecérselo a Pontevedra o a mi ángel de la guarda que está siempre cuidándome desde las estrellas.Por una cosa o por otra, salí del agujero oscuro y ya puedo sonreír sin miedo a que los recuerdos me consuman y me ahoguen de nuevo.


Soy lo que quiero ser, soy libre y no voy a dejar que nada ni nadie destruya lo que ahora siento, porque hay muros que no se pueden derribar, y hay sentimientos que por muchas ganas que le pongas... jamás vuelven de la misma forma.

No dejes que nadie te diga cómo debes ser, cómo debes actuar y comportarte. Porque si de verdad estás con la persona indicada, amará cada uno de tus defectos incluso más que a tus virtudes.

miércoles, 24 de febrero de 2016

XVI

Parece que por fin te desvaneces. Nunca dejaré de pensarte y desear que aquellos años volvieran a ser nuestros. Todo este tiempo solo intentaba que, después de todo, pudiésemos estar el uno para el otro. Ahora comprendo que es imposible. El dolor ha calado nuestros huesos, cada parte de nuestro cuerpo ha sido quemada, torturada y olvidada.

Y ahora sé más que nunca, que no existe un futuro juntos, solo somos cenizas incapaces de reavivarse. La amistad jamás ha sido nuestra fuerte, ni lo será. Tu mundo y el mío son distintos aunque en el pasado pareciesen tan iguales. Las cosas se ven tan diferentes desde fuera, tan fáciles, quizás nos encontramos demasiado pronto, o quizás jamás estuvimos destinados a encontrarnos. Pero eso no implica que no te quisiese con todo lo que soy.

Nos recuerdo en cada brisa, en cada gota de lluvia, en cada beso de parejas enamoradas, en cada película romántica, porque fuimos protagonistas de algo que jamás olvidaré, no porque no pueda sino porque no quiero. Porque siempre habrá un hueco en mi corazón y en mis recuerdos. Y aunque sé que nos hicimos daño, que nos recordamos una y otra vez por qué no podíamos estar juntos, fuimos felices y eso nadie lo podrá cambiar nunca.



Gracias por hacerme ver las cosas como son, por apoyarme cuando más lo necesitaba y por ser el único valiente para decir "Adiós" cuando todavía dolía.


jueves, 18 de febrero de 2016

viernes, 12 de febrero de 2016

Por todos esos sueños que nunca cumplimos

Contar historias no es tan fácil como parece, debes llegar al corazón, impresionar al mundo. Debes contar las cosas sin olvidar detalle, desde el color de las cortinas hasta los sentimientos más secretos que viviste.

Pero lo más importante de todo es la empatía, hacer que la persona que escucha se ponga en tu lugar y oiga, vea y sienta contigo. ¿Sigue pareciendo sencillo? En verdad, es demasiado difícil.
No soy capaz de sincerarme ante un público, siempre se me dieron mejor los caracteres del ordenador o las letras escritas en un papel olvidado.

Me cuesta imaginarme delante de todos, contando algo que duela o que simplemente me haga volver a recordar. Porque cada historia que pienso en contar... es triste. Supongo que es porque lo triste es más fácil de entender. Puesto que explicar lágrimas de alegría es nivel experto.

Pero todos tenemos un sueño truncado, algo que quisimos con mucha fuerza y nunca ocurrió. Solía creer que "si lo deseas con fuerza, ocurrirá" pero hace tiempo que he olvidado cómo creer en los imposibles, cómo desear que lo inevitable no pase y las cosas cambien.

Aunque ya veis, sigo aquí, luchando en un mundo que está mucho mejor armado que yo, con el corazón roto, la voz dormida y las ganas olvidadas en un cajón lleno de sueños dulces que jamás se cumplirán.

martes, 9 de febrero de 2016

Realidad

Llorar a veces es necesario. Purgar el alma, sacarlo todo fuera y dejarlo ir de una vez por todas.
No sé en que momento exacto comenzó a doler, solo sé que ahora mismo duele. Pero aún tengo trozos de coraza protegiéndome, aún no he confesado lo que de verdad siento y eso me hace sentir fuerte.

Supongo que cuanto más me alejo más me atraes, eres un imán potente y yo soy el polo opuesto, no puedo evitarlo. Pero poco a poco me voy desenganchando, gracias a ti, en parte, y a tu manera de hacer las cosas. Gracias a la distancia y a mi manera de ver mi alrededor.

Granito a granito se va formando la montaña, el tiempo pasa, cada segundo cuenta, y yo sigo aquí esperando a que suceda el milagro que te haga cambiar.

viernes, 29 de enero de 2016

Hoy las estrellas están a tus pies

Sólo tienes que creer. No tengas miedo, salta y volarás.
Cogió impulso, y por una vez en su vida, se sintió libre, dueña de sus actos. Quizás la mejor manera de superar los obstáculos no sea saltar por un precipicio, pero ella logró volar. Porque creyó en sí misma. 

Y de su espalda brotaron alas, negras, pues la pena nunca pudo dejarla atrás. Pero ahora vuela cruzando las estrellas, entre nubes de algodón y noches de tormenta. 

Si te fijas bien, puedes encontrarla en un rayo de sol, en una estrella fugaz o en una fresca brisa marina.

jueves, 28 de enero de 2016

Do you want me crawling back to you?

Las piezas del puzzle no encajan. Quizás sea porque has roto todas nuestras uniones, solo intentas apartarte de mí, de cualquier sentimiento. Quieres que desaparezca de tu mente y de tu corazón.

Quémalo todo, deshazte de mí, de los recuerdos y emociones fuertes. Olvidarme no te resultará difícil si ya borraste todo lo que sentimos algún día. Conseguiste que te odiase, lograste que, la persona que un día amé, desapareciese. Enhorabuena, eres libre, siempre lo has sido.

Pero yo todavía sigo atrapada, estás demasiado presente como para enamorarme de nadie más. Si fuese tan fácil para mí como lo fue para ti, las cosas serían diferentes. No se trata de que quiera estar contigo, más bien no quiero revivir lo que me recuerda a ti.

No quiero sentir nada parecido a lo que tuvimos, porque ya no creo en esas sensaciones. No creo en nada eterno, ni en las palabras, ni en los hechos, no creo en ti y mucho menos en el resto de la gente. No confío en que me quieran lo suficiente para darlo todo por mí, y no estoy dispuesta a regalar mi tiempo a quien no se lo merece.

De flor en flor, impulsada por el viento fresco, un día aquí y otro...quién sabe. No quiero ataduras, quiero alas. Sentirme dueña de mí misma, pero no me dejas ser yo misma. Sin querer actúo para ti, en una función privada sin su asistente principal.

Sé que no vas a volver, y que yo no volveré a ti, porque crecimos juntos hacia direcciones diferentes. Ahora estamos tan lejos, que no puedo ni quiero verte. Nunca pensé que dolería tanto aceptar la realidad. Pero ahora mismo hasta una piedra me haría más feliz, porque tus ojos me juzgan con cada mirada, no aprueban ninguna de mis decisiones, y jamás lo harán.

Somos tan distintos, y creíamos ser tan iguales... Pero las cosas más bonitas terminan rápido. Somos una estrella fugaz marchita. El deseo se cumplió, nos encontramos y nos perdimos en un mundo maravilloso. Pero de los sueños hay que despertarse, nosotros ya lo hemos hecho y esa es la única verdad.

jueves, 21 de enero de 2016

Si te levantas con ganas de escribir, eres escritor.

Soy tan inestable que no sé como logro mantenerme. Intento pensar en todo lo que me gusta hacer, en la gente que me quiere. La vida constantemente me azota, una de cal y otra de arena, no cesa. Los días se hacen largos y nunca llega el momento del cambio. Todo está en mi mente.

Me levanto con ganas de ser mejor, de dar más de mi, de dejar de tropezar constantemente y conseguir salir a flote. Pero una a una, mis esperanzas, van cayendo, como fichas de dominó colocadas a lo largo de una recta infinita.

Aún así mi ánimo se mantiene en un limbo, no me hundo pero tampoco sobrevivo. Sufro por dentro y sonrío hacia fuera, para que todo parezca un poco menos vacío. Y si la soledad me da un respiro es solo para volver con más fuerza. No tengo ganas de amor, solo de juego, vicio y apariencias.

No creo en los finales felices, no creo en un príncipe azul rescatador de doncellas en apuros. Sólo creo en mí, en mis oportunidades y capacidades de conseguir lo que me proponga. 
Mi deseo... no perderme jamás a mí misma, superar mis miedos y olvidar poco a poco cualquier rastro de amor.

lunes, 11 de enero de 2016

Sombras

Lo que fuimos murió. Igual que murió cualquier esperanza de volver a encontrarme contigo. El futuro es incierto, pero todo lo que he visto hasta ahora consigue apartarme cada vez más de ti. Estaba demasiado ciega para verlo, vivía engañada por mis propios recuerdos. Pero las cosas nunca pasan del mismo modo.

Si me mirases ahora a los ojos, solo verías indiferencia, decepción, seguridad de que, la persona que un día quise, ya no existe. Y, curiosamente, todo lo que siento ahora me hace sentir libre e independiente.

Aunque fuiste un sueño perfecto, todo tiene un fin. Hoy soy feliz por mí, por lo que soy, por la gente que me quiere, por lo lejos que puedo llegar sin ti. Dejé mi orgullo a un lado demasiadas veces por recuperarte. Una y otra vez, cabezazos contra la pared. Pero, sabes que? Ya no te necesito, por fin respiro, por fin sonrío sin pensar en nada más.

Adiós. Adiós a los besos bajo la lluvia y a las noches junto a ti. Adiós a cualquier tipo de relación contigo, a las caricias suaves o a los abrazos de paz. Adiós con todas las letras y sin posible retorno. Mantuve la puerta abierta tanto tiempo, que mi corazón se ha enfriado y la casa se ha roto en pedazos.

Somos lo que vivimos, las decisiones que tomamos. Debemos enfrentarnos a nuestros peores miedos. Solo me queda ser fuerte, te superé y algún día contaré nuestra historia entre risas y lágrimas de nostalgia. Por ahora, para mí solo hay ceniza, que el viento lentamente se llevará. Ya no temo perderte, dejé de hacerlo cuando empecé a perderme a mí.