Parece que por fin te desvaneces. Nunca dejaré de pensarte y desear que aquellos años volvieran a ser nuestros. Todo este tiempo solo intentaba que, después de todo, pudiésemos estar el uno para el otro. Ahora comprendo que es imposible. El dolor ha calado nuestros huesos, cada parte de nuestro cuerpo ha sido quemada, torturada y olvidada.
Y ahora sé más que nunca, que no existe un futuro juntos, solo somos cenizas incapaces de reavivarse. La amistad jamás ha sido nuestra fuerte, ni lo será. Tu mundo y el mío son distintos aunque en el pasado pareciesen tan iguales. Las cosas se ven tan diferentes desde fuera, tan fáciles, quizás nos encontramos demasiado pronto, o quizás jamás estuvimos destinados a encontrarnos. Pero eso no implica que no te quisiese con todo lo que soy.
Nos recuerdo en cada brisa, en cada gota de lluvia, en cada beso de parejas enamoradas, en cada película romántica, porque fuimos protagonistas de algo que jamás olvidaré, no porque no pueda sino porque no quiero. Porque siempre habrá un hueco en mi corazón y en mis recuerdos. Y aunque sé que nos hicimos daño, que nos recordamos una y otra vez por qué no podíamos estar juntos, fuimos felices y eso nadie lo podrá cambiar nunca.
Gracias por hacerme ver las cosas como son, por apoyarme cuando más lo necesitaba y por ser el único valiente para decir "Adiós" cuando todavía dolía.
