Ojalá vivir siempre entre tus brazos en los días de frío y carcajadas. Ojalá cantar contigo en el coche de camino a ninguna parte. Ojalá sentir que nunca te vas a ir, que nada malo puede pasarme.
Una maleta tan llena de "ojalás" que ya no puede ni arrastrarse. Tengo que dejarla atrás mientras mis esperanzas se hunden como el Titanic.
Cuando algo es tan evidente, no es sensato seguir yendo a contracorriente.
Una parte de ti vive en mi, aunque hay cosas que jamás me entregarás. Sé que fui lo que querías pero no lo que necesitabas... Fuiste mi mejor sueño y eso nunca se va a borrar.
Estarás bien, te lo prometo. Y algún día, bajo las estrellas y los aullidos, puede que nos volvamos a encontrar.