Una, y otra, y otra vez. Siempre lo mismo. Es sentirse 5 minutos en el cielo y caer estrepitosamente durante el resto de los días. No sé ni para que lo intento, siempre son fracasos, siempre son decepciones. Es más fácil echar culpas que saber la verdad.
Es que esta vez si, me hago roca, porque no puedo más. No quiero sufrir nunca más. Quiero una puta burbuja para no salir de ella jamás. Es tan difícil hacer sonreír y tan fácil hacer daño que se ha vuelto costumbre. Y no sé si estoy haciendo algo mal, si de verdad toda la culpa es mía, pero es que ya no sé que hacer. Estoy perdida, y me siento sola, como viene siendo común desde hace ya varios meses.
Y ahora mismo lloraría hasta cubrir el mundo de lágrimas, porque no me faltan ganas. Porque ni soy fuerte, ni soy valiente, ni soy nada. Me hago pequeñita y todo se me viene grande. Paso más tiempo triste que contenta, porque poner un sonrisa es muy fácil y la gente se confunde.
Pero bueno...vuelta a empezar, solo es una cicatriz más, solo es un momento, ya pasará.