Al final te vas dando cuenta que el problema no eres tú, sino la gente que permites que se meta en tu vida. Que si no es una cosa, es otra, y finalmente todo son problemas. Supongo que dar oportunidades a todo el mundo de demostrar que vale la pena a veces no sirve de nada, solo te decepciona.
Feliz Navidad a todos aquellos que pese a la mierda de mundo en la que vivimos aún son capaces de soñar como yo, que la realidad no es esta, que la verdadera realidad está escondida y todavía tiene que salir a la luz...