Quiero correr hasta perder el aliento, hasta que mis piernas no sientan el roce con el suelo, hasta que no haya final.
Correr hasta un punto al que nadie haya llegado, pero no para sentarme a descansar, sino para seguir y seguir...
No quiero pensar en nada, pondré la mente en blanco, y nada me perturbará durante esa carrera. No tengo una meta fija, veré lugares a mi paso, disfrutaré de la gente que allí me encuentre, pero no pararé, no miraré atrás, por un momento quiero borrar todo, quiero un minuto de paz, un respiro, algo de calma en mi inmensa tormenta.
Luego volveré a mi punto de partida, a la rutina de todos los días, pero solo pido ese favor, un poco de luz en mi absoluta oscuridad.
