miércoles, 2 de diciembre de 2015

No es culpa mía si me porto mal

Sentirse libre es la mejor de las sensaciones. Creer que puedes volar sin importar a donde, que da igual lo que hagas porque a nadie le importa. No perteneces a ningún sitio ni a nadie. Hay gente que te quiere y te apoya en lo que haces. ¿Que más necesitas?

Cometer errores nos hace más fuertes a la larga, y yo he cometido demasiados. Estoy cambiando la forma de ver las cosas, la manera en la que veo a los demás. Desconfiar se está volviendo rutina, así que... ¿Por qué hacer las cosas cómo todos esperan que las haga? 

Prefiero ser quien te falle a que me falles tú primero.