Le vendí mi alma al diablo por tu amor, y conseguí un corazón hecho pedazos. Grité, pataleé, lloré, pero nada hizo efecto. Vivo en un tiempo pasado, no consigo ver la salida del túnel y me hago daño.
Siempre dicen que todo lo malo tiene una razón, que no existen las casualidades. El destino es quien nos pone a prueba día tras día, para ver si estamos preparados para todo lo que nos tiene guardado.
El mundo es tuyo, puedes y debes ir a por todas. Pero si te gusta el pasado, recuérdalo, guárdalo, suma y sigue. Te prometo que si la sigues la consigues.