martes, 9 de junio de 2015

"Because everything i do, i do it for you...."

Todas las noches tenía una cita con la Luna para recordar aquellos labios. Aquellos labios que perdió y nunca volverá a besar. Todas las noches el mismo sueño, una y otra vez.

Ojos verdes, caras largas, un adiós susurrado mientras el Sol triste se acuesta sobre el mar. El paso del tiempo, la forma en la que cada uno entendía la vida, el agobio... todo suma, todo hace que el barco poco a poco se hunda por muy bien que lleves el timón.

Y poco a poco los sueños fueron menguando, cada vez su rostro se perdía más entre la niebla tenue del anochecer.Cada noche sus labios estaban más lejos y las lágrimas dejaban de caer.

Porque la experiencia es un grado, y por mucho que le costó, al final, pese a creer que se moría la primera vez que dijo adiós, lo superó.

Ahora vive en la Luna, sin tiempo ni espacio, con el corazón en reformas, buscando el Norte, sin prisa. Porque ahora sabe que, por mucho que duela, si no se queda, es que realmente no es tuyo.

Quizás, en las noches que la Luna está más cerca, puedas oír susurrar: "Por muchos años que pasen, pase lo que pase, y estemos dónde estemos,siempre te amaré."