domingo, 18 de enero de 2015
martes, 13 de enero de 2015
Podré tener muchos fallos pero no seré de los que se esconden.
No quiero permitir ni permito que me tomen por tonta. Puedo hacerme la loca, pero eso no significa que no vea las cosas como son. Es muy fácil pintarlo todo de rosa para que nadie se sienta indiferente, pero la mentira para mí es el peor de los errores. No soporto que me engañen para no hacerme daño o para llevarme a su terreno. Quiero la verdad, a la primera, sin vacilaciones. No me vale creerme importante si realmente no lo soy, no me vale ver un camino fácil si en realidad no hay camino. Al final solo te puedes fiar de los que de verdad han estado ahí siempre. Que nadie decide quien entra en su vida, pero sí quien se queda. Y tengo muy claro lo que busco, demasiado claro.
Sé que añoro millones de cosas, y sé que nunca volveré a tenerlas. Pero no por eso soy infeliz, no por eso voy a enterrarme en un pasado irrecuperable. Aparecerán cosas horribles y otras maravillosas. Nunca volveré a sentir los mismos sentimientos, ni las mismas sensaciones. No escucharé el mismo canto de los pájaros por muchas veces que me levante, no saborearé los mismos labios por muchos chicos que pasen, no recibiré los mismos abrazos de ánimo por muchas veces que llore, ni las mismas lágrimas de emoción caerán por mis mejillas. El mundo va a seguir girando, el tiempo que jamás se recupera seguirá pasando, minuto a minuto se va perdiendo en el pasado, y no quiero desperdiciar ni una milésima de segundo en tonterías que no valen la pena.
Puede que sea tarde para montones de cosas, pero mejor tarde que nunca. No tengo miedo de reconocer mis errores, gracias a ellos he aprendido a ser quien soy. y estoy orgullosa de la persona en la que me he convertido con los años. Sé que soy testaruda, que jamás le doy la razón a nadie que no opine como yo hasta que no me calmo un poco y pienso dos veces las cosas, que pienso primero en mí, luego en mi, y después en mí. Soy egoísta y no quiero cambiarlo, pues poco a poco he aprendido que la única persona que piensa realmente en tu bien, es uno mismo. Que puedo dar lo mejor de mi, pero por las malas me transformo y no controlo lo que puedo hacer para pagarte con la misma moneda. Que sufro demasiado por cosas insignificantes pero también cualquier detalle, por mínimo que sea, puede hacerme feliz. Soy romántica, mimosa y si me das un abrazo que de verdad me llene, ya te mereces la Luna. No soy capaz de no ilusionarme, porque de ilusión también se vive, y seré una ilusa, pero prefiero soñar con algo grande que conformarme con la realidad absurda en la que vivimos.
Odio las despedidas, pero a más de una persona le diría adiós. Porque quien no demuestra que vale la pena, no tiene sitio en mi corazón. Gracias a las personas que me rodean soy como soy, y gracias esas personas descubro día a día lo afortunada que soy por tenerlas. Siempre estaré para quién se lo ganó, y que jamás espere de mi nada la persona que me falló.
Sé que añoro millones de cosas, y sé que nunca volveré a tenerlas. Pero no por eso soy infeliz, no por eso voy a enterrarme en un pasado irrecuperable. Aparecerán cosas horribles y otras maravillosas. Nunca volveré a sentir los mismos sentimientos, ni las mismas sensaciones. No escucharé el mismo canto de los pájaros por muchas veces que me levante, no saborearé los mismos labios por muchos chicos que pasen, no recibiré los mismos abrazos de ánimo por muchas veces que llore, ni las mismas lágrimas de emoción caerán por mis mejillas. El mundo va a seguir girando, el tiempo que jamás se recupera seguirá pasando, minuto a minuto se va perdiendo en el pasado, y no quiero desperdiciar ni una milésima de segundo en tonterías que no valen la pena.
Puede que sea tarde para montones de cosas, pero mejor tarde que nunca. No tengo miedo de reconocer mis errores, gracias a ellos he aprendido a ser quien soy. y estoy orgullosa de la persona en la que me he convertido con los años. Sé que soy testaruda, que jamás le doy la razón a nadie que no opine como yo hasta que no me calmo un poco y pienso dos veces las cosas, que pienso primero en mí, luego en mi, y después en mí. Soy egoísta y no quiero cambiarlo, pues poco a poco he aprendido que la única persona que piensa realmente en tu bien, es uno mismo. Que puedo dar lo mejor de mi, pero por las malas me transformo y no controlo lo que puedo hacer para pagarte con la misma moneda. Que sufro demasiado por cosas insignificantes pero también cualquier detalle, por mínimo que sea, puede hacerme feliz. Soy romántica, mimosa y si me das un abrazo que de verdad me llene, ya te mereces la Luna. No soy capaz de no ilusionarme, porque de ilusión también se vive, y seré una ilusa, pero prefiero soñar con algo grande que conformarme con la realidad absurda en la que vivimos.Odio las despedidas, pero a más de una persona le diría adiós. Porque quien no demuestra que vale la pena, no tiene sitio en mi corazón. Gracias a las personas que me rodean soy como soy, y gracias esas personas descubro día a día lo afortunada que soy por tenerlas. Siempre estaré para quién se lo ganó, y que jamás espere de mi nada la persona que me falló.
lunes, 12 de enero de 2015
Un día Soledad llamó a mi puerta, me paralizó.
-El echo de vivir deja secuelas.
No sé en que momento fue, ni cuando empezó todo a ser tan difícil. Supongo que una vez te acostumbras a alguien es complicado olvidarse. Es como el drogadicto que deja la droga, siempre habrá detalles que le recuerden como se sentía cuando estaba enganchado a ella.
No se trata de intentar olvidar, sino de seguir adelante recordándolo todo. Y ahora soy un alma libre, un león solitario buscando mi lugar en la selva.
Ahora siento cada sentimiento, lloro como nadie, río como sino hubiese más días. Bailo, pierdo la cabeza, bebo, beso, canto. Disfruto el día a día, sin esperanzas de encontrar a la persona que me cambiará la vida. Soy yo la reina de todos mis males, la dueña de mis decisiones, la responsable de mis actos. Soy yo la que guía mis pasos, y la que con amuletos o sin ellos, por ahora sigue avanzando.
Fui un pajarillo enjaulado y ahora quiero volar, tan lejos y tan alto que me cueste hasta respirar. Quiero cometer todos los errores que existan, portarme mal y luego negarlo todo. No me importa lo que la gente diga, todo lo que hago es porque quiero y porque disfruto con ello. Hay demasiadas personas en el mundo para poder gustarle a todas.
No sé en que momento fue, ni cuando empezó todo a ser tan difícil. Supongo que una vez te acostumbras a alguien es complicado olvidarse. Es como el drogadicto que deja la droga, siempre habrá detalles que le recuerden como se sentía cuando estaba enganchado a ella.
No se trata de intentar olvidar, sino de seguir adelante recordándolo todo. Y ahora soy un alma libre, un león solitario buscando mi lugar en la selva.Ahora siento cada sentimiento, lloro como nadie, río como sino hubiese más días. Bailo, pierdo la cabeza, bebo, beso, canto. Disfruto el día a día, sin esperanzas de encontrar a la persona que me cambiará la vida. Soy yo la reina de todos mis males, la dueña de mis decisiones, la responsable de mis actos. Soy yo la que guía mis pasos, y la que con amuletos o sin ellos, por ahora sigue avanzando.
Fui un pajarillo enjaulado y ahora quiero volar, tan lejos y tan alto que me cueste hasta respirar. Quiero cometer todos los errores que existan, portarme mal y luego negarlo todo. No me importa lo que la gente diga, todo lo que hago es porque quiero y porque disfruto con ello. Hay demasiadas personas en el mundo para poder gustarle a todas.