jueves, 20 de noviembre de 2014

Ya no me arrastro más.

Siempre hay un momento en la vida donde te das cuenta que alguien ya no está. Y es entonces, después de intentarlo todo, cuanto te das cuenta de que tienes que dejarlo estar. Aflora tu orgullo. Y decides preocuparte por ti y por tu felicidad.

 Lo que necesito ahora es estar sola, dedicándome a mi misma. Aclarar mis ideas. No me quiero enamorar otra vez, ni lo voy a intentar. Solo quiero estar tranquila sin preocuparme de lo que piensen o no los demás.

Quiero volver a ser risueña todo el día y sonreírle al mundo con esta sonrisa tan bonita que tengo.

Lo importante en la vida es tener felicidad, y yo no puedo tener más suerte con las personas que me rodean. Ya no voy a perder más el tiempo en lloros ni arrebatos. Voy a renacer otra vez, seguiré cometiendo errores, eso siempre, pero ahora ya tengo la experiencia ganada.

"No voy a decirte lo que quieres escuchar, no voy a escuchar lo que me quieras decir. Siempre habla el que más tiene que callar. No somos perfectos aunque creas que si."

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Con la moral por el suelo y las zapas rotas.

--------------Sigo pensando en ti, vivo de tus recuerdos, maldigo mi existir, nada tiene sentido-------------

Es difícil olvidar cuando ni siquiera quieres hacerlo. Porque cuando lo recuerdas todo te sientes a salvo, en casa. Saboreas ese momento como si pudieras volver atrás en el tiempo y estar allí de nuevo. Sientes cada caricia, cada beso, cada palabra... Recuerdas su mirada brillante clavada en tus ojos.
También sientes esa sensación de vergüenza,  que hacía que cada vez que estaba cerca te pusieras roja, y más roja al darte cuenta de ello.

Conoces cada detalle, cualquier tontería es buena para volver la vista atrás. Incluso el subconsciente te juega malas pasadas, cada noche un sueño diferente donde todo vuelve a ser utópico.
Porque no hace mucho, oí a alguien decir que: "Cuando te enamoras todo el mundo real desaparece, y solo puedes sentir una sensación de paz y seguridad que te inunda por completo. Serías capaz de estar a su lado contemplando su rostro, su cuerpo... sin hacer nada más que eso."

Personalmente creo que para alguien que jamás se ha enamorado todas estas cosas no son más que sentimentalismos baratos, maniobras de los hombres para encandilarte y llevarte a donde todos quieren... Pero para las personas que si han tenido la suerte de conocer este sentimiento es algo real.
Porque yo creía que amar a una persona era algo fácil, que cualquiera puede conseguirlo. 
Lo que no sabía es que estaba equivocada. Que al fin y al cabo, no es algo que dependa de uno mismo, sino que sale de lo más profundo de tu corazón. 

Estoy segura que en tan solo 30 segundos hablando con alguien puedes saber con seguridad si serías capaz de enamorarte de él algún día.
Claro que hay momentos en la vida en los que lo mejor que te puede pasar es encontrar a alguien que ni te ame ni ames, pero que alegre tus días y te haga reír. 

Porque a día de hoy no busco al chico de mis sueños, ni enamorarme perdida y locamente. A día de hoy busco divertirme, soñar, bailar, cantar, sentirme libre... Busco una sensación de éxtasis, ver que las cosas salen...bien o mal, pero que salen.

Y no sé si cuando sea mayor me casaré con mi media naranja o con mi medio limón... solo espero que en el camino volvamos a encontrarnos...
-Son de ron las copas que guardo en mi vitrina, me lo llevo todo como el Katrina, paso página. Yo, estoy de paseo no de paso, pasión y deseo me sobra de eso. No miro al pasado por si acaso se me hace pesado. Lléname ese vaso y el cuello de besos.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Primero me castigo, luego me perdono y con tu perfección yo desentono.

Cuantas veces hemos pedido un deseo y no se ha cumplido? Cuantas cosas hemos deseado con fuerza, y aún así, no ha pasado nada?
No sé si la magia existe, pero conmigo ha decidido no actuar. Ni las hadas, ni las estrellas fugaces, ni las velas de la tarta... No funciona nada, es una decepción tras otra. Ilusionarse para darte de bruces con la pared que dice: ERES IDIOTA.

No se puede echar la culpa al Karma de lo que te pasa por gilipollas. Supongo que lo ideal sería no pensar en nada, solo mirar hacia delante, sin confiar ni dejar de hacerlo, dejándote guiar por los sueños... Pero es tan difícil no estar triste, no deprimirse por lo que sale mal.

Me gustaría ser feliz, pero no como en los cuentos ni en las películas, feliz de verdad, con problemas de fácil solución, con la vida resuelta, bailando y celebrando que estoy viva, que respiro, que soy parte de un todo lleno de belleza.

Todo es más fácil pensando en negativo, pero así pierdes la ilusión por las cosas, y te vas consumiendo en tu mundo mental de desgracias donde nada puede salir bien. Eso no es vida. Prefiero desilusionarme una y otra vez a tener que pensar que nada bueno me puede pasar. Puede que sea masoca, o simplemente alguien que todavía cree que hay algo más que una vida real llena de amargura y rutina. Dónde los detalles más pequeños son grandes acontecimientos. Un mundo de sorpresas, risas y momentos inexplicables.

Porque soy una romántica enamorada de la fantasía. Siempre me quedarán los sueños para escapar de la realidad, y ese es un mundo donde ser feliz es solo el comienzo de la aventura...

sábado, 1 de noviembre de 2014

El miedo no existe si no hay nada que perder.

- Digo muchas tonterías que luego no pienso. A veces uno está ciego, lo digo por eso. Luego te queda marcado como el primer beso pero hacia el pasado no hay billete de regreso.

No sé exactamente cuantas veces me he arrepentido de decir cosas en caliente que realmente no sentía. Porque si hay algo que debo admitir es que me pierde la boca.
Orgullo 
Las palabras hacen más daño que los golpes más dolorosos. Se quedan en tu mente y, si lo permites, pueden llegar a hundirte. Y de eso es de lo que yo me aprovecho, sé dónde les duele a las personas que más conozco, mi familia, y ataco a la yugular sin dudarlo un segundo a la primera de cambio.

Fallo constantemente, y soy consciente de ello, pero no lo cambio, porque antes muerta que dar mi brazo a torcer. Tengo un orgullo aún más grande que mi ego, y eso hace que pierda a personas poco a poco. Quizás es un poco exagerado decirlo así, pero las personas se cansan, se agobian y se van, desaparecen...

Claro que también tengo muchas otras cosas buenas como todo el mundo, pero esas no tengo que cambiarlas, por eso no hablo de ellas. Me encantaría poder gustarle a todo el mundo y que todo el mundo valiese la pena y fuese de confianza. Pero no es así, y algo me dice que jamás será.