miércoles, 12 de noviembre de 2014

Con la moral por el suelo y las zapas rotas.

--------------Sigo pensando en ti, vivo de tus recuerdos, maldigo mi existir, nada tiene sentido-------------

Es difícil olvidar cuando ni siquiera quieres hacerlo. Porque cuando lo recuerdas todo te sientes a salvo, en casa. Saboreas ese momento como si pudieras volver atrás en el tiempo y estar allí de nuevo. Sientes cada caricia, cada beso, cada palabra... Recuerdas su mirada brillante clavada en tus ojos.
También sientes esa sensación de vergüenza,  que hacía que cada vez que estaba cerca te pusieras roja, y más roja al darte cuenta de ello.

Conoces cada detalle, cualquier tontería es buena para volver la vista atrás. Incluso el subconsciente te juega malas pasadas, cada noche un sueño diferente donde todo vuelve a ser utópico.
Porque no hace mucho, oí a alguien decir que: "Cuando te enamoras todo el mundo real desaparece, y solo puedes sentir una sensación de paz y seguridad que te inunda por completo. Serías capaz de estar a su lado contemplando su rostro, su cuerpo... sin hacer nada más que eso."

Personalmente creo que para alguien que jamás se ha enamorado todas estas cosas no son más que sentimentalismos baratos, maniobras de los hombres para encandilarte y llevarte a donde todos quieren... Pero para las personas que si han tenido la suerte de conocer este sentimiento es algo real.
Porque yo creía que amar a una persona era algo fácil, que cualquiera puede conseguirlo. 
Lo que no sabía es que estaba equivocada. Que al fin y al cabo, no es algo que dependa de uno mismo, sino que sale de lo más profundo de tu corazón. 

Estoy segura que en tan solo 30 segundos hablando con alguien puedes saber con seguridad si serías capaz de enamorarte de él algún día.
Claro que hay momentos en la vida en los que lo mejor que te puede pasar es encontrar a alguien que ni te ame ni ames, pero que alegre tus días y te haga reír. 

Porque a día de hoy no busco al chico de mis sueños, ni enamorarme perdida y locamente. A día de hoy busco divertirme, soñar, bailar, cantar, sentirme libre... Busco una sensación de éxtasis, ver que las cosas salen...bien o mal, pero que salen.

Y no sé si cuando sea mayor me casaré con mi media naranja o con mi medio limón... solo espero que en el camino volvamos a encontrarnos...