domingo, 31 de mayo de 2015

Dando y perdiendo.

-Me quieres? Yo suelo querer más de lo que debo.Esta puta ciudad me está matando...

Poder empezar de cero, cambiar los errores, convirtiéndolos en experiencia. soñar con lo imposible y volver al principio del camino, intentando hacer las cosas bien. 
Los principios nunca deciden el final, pero ahora mismo estoy en un calle sin salida. Los nervios me pueden y la impaciencia acaba conmigo. "Lo bueno se hace esperar" pero... "Quién espera, desespera" y así acabo convirtiéndome en una desesperada por conseguir que algo bueno llegue y me transforme la vida de arriba a abajo.

Quizás sea por la idea preconcebida de final feliz, "chico conoce chica, se enamoran, tienen una pelea, lo arreglan de forma maravillosamente mágica y viven felices comiendo perdices." Creo que no me gustan demasiado las perdices o simplemente me quedo en "chico conoce chica, chica es gilipollas y siempre la caga." No soy una chica 10, ni una princesa Disney, solo soy una chica más que puede que algún día sea "esa chica" que enamore a alguien. También puede que viva rodeada de gatos, por lo menos son limpios e independientes, muchos hombres no podría decir lo mismo.

Pero tampoco vivo tan mal, veo las tormentas mejor que la mitad de la ciudad, mi familia está loca pero eso es lo mejor, tengo unas amigas que han decidido dejarme ser la "solterona de oro" y vivo el día a día como si fuera una aventura, aunque sea una simple ranita más. 

Y por eso creo que los finales felices están sobre-valorados. Yo por ahora no he visto ninguno en el que se lo pasen mejor que yo en mis continuos laberintos sin salida. 

sábado, 30 de mayo de 2015


El silencio dice más cosas que miles de palabras. Una mirada, un gesto, un detalle, una foto en blanco y negro guardada en el fondo de la cartera, un beso, diez mil caricias, un suspiro...



jueves, 28 de mayo de 2015

Error, traición...

Es un tópico decir que de los errores se aprende, pero después de equivocarme día tras día, puedo afirmar que, por mínimo que sea, hay un aprendizaje. Porque sin querer me traiciono a mí misma, a lo que pienso, Mis actos no se corresponden con mis palabras, y a éstas se las lleva el viento.
Llevo toda la vida siendo como soy, impulsiva por naturaleza, sin hacer ningún caso a los que me quieren, sin valerme de la experiencia para no volver a fallarme.
Porque siempre me pongo a mi por delante, soy muy egoísta, y quizás por eso me cueste tanto ver que hay gente a mi lado que no es así, que realmente se preocupa por mí. Que no me da consejos por quedar bien, sino porque de verdad piensa que si los sigo conseguiré levantar cabeza de una vez y para siempre.
Me cuesta muchísimo desprenderme del pasado, dejarlo atrás. Hay situaciones que pueden conmigo y hacen que vuelva a caer, pero siempre hay una colchoneta debajo, mi familia y mis amigos.
Soy cariñosa, mimosa y enamoradiza, pero creo que gracias a eso, aún siendo egoísta, soy capaz de anteponer las necesidades de una sola persona a las mías.

Puede que hoy sea un día malo, pero puede ser ESE día malo en el que por fin cambie todo.
La graduación de la niña que aún sigue aquí dentro, para convertirse en una mujer que mire el mundo de forma distinta y actúe fielmente consigo misma. Lo demás, vendrá solo. El amanecer de la mariposa después de haber sido oruga demasiado tiempo. Lo demás, vendrá solo.

Aunque al final, nuevamente, esto solo son simples palabras... que el viento se llevará.