A veces hace falta desahogarse, pero otros es mejor hacerse piedra y dejarlo todo atrás. No darle más importancia de la que se merece. Duele ver como personas que te han importado se van, como por el orgullo todo se acaba. Pero seguir adelante es lo que nos hace fuertes, los más valientes no son los héroes a los que todo les sale bien, sino los que han conseguido superar toda clase de obstáculos.
Soy la primera en hundirme en el más mínimo charco, y destrozar todo lo que me importa por una rabieta, pero no me da miedo pedir perdón, no me da miedo volver a confiar. Pediría perdón a todas las personas a las que alguna vez les hice daño, pero hay cosas irrecuperables.
Porque las personas vivimos y morimos por los sentimientos, son los que nos llevan a los límites más insospechados de nuestro ser. Hoy los motivos para escribir no son otros que eses, sentimientos, sentimientos rotos plasmados en un papel...