jueves, 24 de enero de 2013

Now it´s me who they want.

Ahogo mis penas con litros de alcohol sobre el suelo de mi salón. Escribo lo que me atrapa en una carta.

"Todo en penumbra, ya nada me asusta, estoy demasiado rota, como una muñeca olvidada en el cajón. Sola, perdida, en una ciudad que ya ni me mima, me siento estúpida y traicionada por mi misma, porque me dejé ir, y ahora he llegado a esto, que me deja incompleta en un mundo de desperfectos. Ya no soy dueña de mis actos, mi mente ha pasado a un segundo plano,ya nadie me entiende y se me acabó hace tiempo la paciencia para explicarlo.

Aquí ya no cantan ni los pájaros al salir la mañana, sólo veo días grises, caras tristes, corazones vacíos y besos sin amor. No necesito a nadie en mi vida, sólo a él, pero no está, quizás vuelvo algún día, con sol o lluvia, abriré la ventana y miraré como se acerca poco a poco, con miedo a mi rechazo; pero lo que no sabe es que no tengo nada que reprocharle ya, que ya le perdoné en el momento que volví a verle, porque el amor que siento me nubla el entendimiento y jamás podría decirle que NO. También es porque yo no soy, ni mucho menos, perfecta, he hecho cosas horribles que día tras día me atormentan e intentan derrotarme.

Porque, al final, después de conocer lugares, gente nueva y sentir el frío invierno en mis huesos, me doy cuenta de que le necesito, como cualquier ser necesita el agua, porque es mi droga, y si no le tengo me ahoga hasta mi propia sombra. Nadie comprende lo que siento, porque cada caso es un mundo y nadie ha vivido lo mismo que yo.

Pero encontraré la calma en mi tormenta, superaré mi camino de piedras, quizás jamás salga de mi agujero de espinas y secretos, pero todo el mundo aprende a vivir con su debilidad, y la mía es estar ebria de amor".