Ahora que estoy desencantada del mundo, porque la realidad me ha aplastado contra el suelo. Quizás fui una ilusa, y creí cosas que nunca fueron verdad, creí en sus palabras, en cada uno de sus besos, y al final resultó ser como todos los demás, con una única diferencia, el daño fue mucho mayor.
Puede que ahora todo esté perdido, porque ya ni nos miramos cuando nos cruzamos, y es posible que así todo sea mejor, evita que él provoque cualquier sentimiento en mí. Ya está, lo he superado, mi corazón se ha vuelto roca, ya no siente lo mismo, ya no cree en el amor verdadero. Se me acabó la confianza en lo que me dicen, puede que sonría, que haya pequeñas cosas que me hagan feliz, pero ya nunca nada volverá a ser lo mismo, no volveré a enamorarme de nadie con facilidad, ni lo arriesgaré todo, porque no merece la pena.
Seré auténtica, transparente, sonreiré ante las dificultades, y confiaré en quién realmente me demuestre lo mucho que se lo merece, mientras jugaré a tener una vida que no es la mía, porque no he elegido yo.
Hablarán de mí, unos estarán de un lado, y otros del otro, inventarán, pero no harán daño, porque ya nada de lo que me digan me afecta, yo soy como soy, y no he cambiado, sigo siendo la misma, con mis defectos y virtudes, egoísta, alegre, soñadora... pero ya no seré la enamoradiza de siempre, no digo que vaya a ser de piedra, porque no sería sincera, pero voy a disfrutar de mis amigas y de mis amigos, haré lo que el corazón me pida en cada momento y no me enamoraré, porque al final, eso solo acaba haciendo daño.
Sólo quiero ver el mundo con perspectiva, me gustaría creer que me equivoco, que en realidad todo lo que digo son tonterías, que todo el mundo se merece ser feliz, pero por ahora seguiré mi propia senda, haré lo que quiera, sin explicarle nada a nadie, sin estar atada, porque aunque suene estúpido, he vuelto, pero no para ser la misma estúpida de antes, he madurado, me he dado de bruces contra la vida real y he descubierto como quiero hacer las cosas, A MÍ MANERA.