martes, 14 de agosto de 2012

No puedo vivir si no estás.

Porque después de estos 11 meses, me he dado cuenta de muchas cosas, algunas irrelevantes, pero otras me han echo cambiar por completo.
Por ejemplo, antes me importaba bien poco lo que le pasara a los demás, y tampoco me importaba demasiado lo que me pasara a mí, vivía por vivir, hacía lo que me daba la gana en cada momento aunque eso significara hacerle daño a otros, pero desde que apareció él todo cambió radicalmente. Ahora si que hay alguien que me importa más que yo misma, que me hace ver lo fácil que es sonreír solo con mirarle,  hace mágico cada segundo que paso con él, y eso hace que sea perfecto para mí.